Origins and benefits of the implementation of learning programs based on clinical simulation in nursing
La simulación clínica en enfermería se ha consolidado como una estrategia pedagógica fundamental para mejorar la formación de los estudiantes y reducir la brecha entre la teoría y la práctica. Esta metodología permite recrear escenarios clínicos realistas en un entorno seguro para el paciente, facilitando el entrenamiento en situaciones cercanas a la realidad de profesionales y estudiantes para el desarrollo de competencias como el razonamiento clínico, la toma de decisiones, la confianza y la empatía, aspectos esenciales para el desempeño profesional en situaciones reales.
El uso de simulación, especialmente con tecnologías avanzadas como la simulación de alta fidelidad y el uso de realidad virtual, ha mostrado un crecimiento significativo en la última década, impulsado por la necesidad de adaptar la educación a los cambios tecnológicos y a las restricciones de acceso con presencialidad a entornos clínicos, como ocurrió durante la pandemia de COVID-19. La literatura destaca que la simulación no solo mejora las habilidades técnicas y cognitivas, sino que también favorece la satisfacción y el aprendizaje experiencial de los estudiantes, preparándolos mejor para enfrentar los desafíos del entorno hospitalario. Se produce un aprendizaje a partir de emociones vívidas durante la actuación en el escenario simulado. El entrenamiento en habilidades no técnicas como el trabajo en equipo y las habilidades de comunicación puede ser incluso más eficaz en este entorno que las propiamente técnicas.
Diversos estudios y revisiones sistemáticas han evidenciado que la simulación clínica es eficaz para fortalecer la competencia clínica, la identificación temprana de deterioro del paciente y la preparación para la práctica profesional, aunque persisten retos como la estandarización de los programas y la formación docente […].